En Madrid, «tranquilo» en una primera cita significa que se oiga la conversación y que se pueda salir con facilidad. Eso lo cumplen los jardines del eje Palacio-Parque del Oeste, los cafés de Conde Duque y el barrio de las Letras, Madrid Río y los miradores del atardecer. Lo que no lo cumple: la Gran Vía un sábado, Sol a cualquier hora y las zonas de copas pasadas las once.
Madrid es una ciudad ruidosa y, para una primera cita, el ruido es el enemigo: impide escuchar, obliga a acercarse más de lo que apetece y cansa. Esta guía va de sitios donde eso no pasa. Los planes en sí (café, paseo, terraza) los tratamos en primera cita en Madrid: planes tranquilos y seguros; aquí hablamos de dónde, zona por zona. Cómo es el ambiente de cada barrio y cómo moverse está en la página de citas trans en Madrid.
Jardines y parques: para pasear hablando
- Jardines de Sabatini y Campo del Moro (Palacio Real). Setos bajos, bancos y mucha menos gente que el Retiro. Entre semana a última hora de la tarde son casi privados.
- La Rosaleda del Parque del Oeste. Al pie del Templo de Debod pero mucho más tranquila que la explanada del templo, sobre todo en mayo y junio, cuando está en flor.
- El Retiro, pero por la zona sur: el Palacio de Cristal y los jardines de Cecilio Rodríguez. La entrada por la Puerta de Alcalá y el estanque están siempre llenos; cuanto más al sur, menos gente.
- El Capricho (Alameda de Osuna). Solo abre fines de semana y festivos y hay que coger el metro, pero es el jardín más bonito de Madrid y casi nadie lo conoce. Perfecto si la cita es un sábado por la mañana.
- La Quinta de los Molinos en febrero y marzo, cuando florecen los almendros. Diez días al año que merecen la pena.
Cafés donde se puede hablar
Más que locales concretos, que cambian cada año, conviene saber en qué calles buscar:
- Conde Duque, la parte de Malasaña que queda al oeste de San Bernardo. Mismo tipo de cafés que Malasaña, la mitad de gente.
- El barrio de las Letras, en las calles perpendiculares a Huertas, no en Huertas. Cafés de librería y plazas pequeñas como la de Matute o la de Santa Ana a media tarde entre semana.
- Chamberí, alrededor de la plaza de Olavide: barrio de vecinos, terrazas donde se oye y ambiente de tarde de domingo cualquier día.
- Chueca, que es el barrio LGTBI+ de Madrid, funciona muy bien de día y a primera hora de la tarde. A partir de las diez de la noche cambia por completo y deja de ser un sitio para una primera conversación.
Paseos con salida fácil
- Madrid Río, entre el puente de Segovia y Matadero. Ancho, llano, con bancos, y con la ventaja de que se puede cortar en cualquier momento porque hay metro cada pocos minutos. En verano, solo a partir de las ocho.
- El paseo del Prado y Recoletos por el bulevar central, de Atocha a Colón. Céntrico y con árboles, y si surge, se entra a cualquier museo.
- El Jardín Botánico, junto al Prado. Se paga una entrada pequeña, y precisamente por eso está tranquilo: una hora de paseo y si la cosa va bien, el Retiro está enfrente.
Miradores para el final de la tarde
El del Templo de Debod es el famoso y por eso está lleno; vale la pena si vais entre semana. Alternativas con menos gente: las Vistillas, junto a la Almudena, con vistas a la sierra; el Cerro del Tío Pío en Vallecas, las «siete tetas», que es el mejor atardecer de la ciudad y al que casi solo van vecinos; y la cuesta de la Vega, al pie de la muralla árabe, para quien quiera algo céntrico sin multitudes.
Cuando llueve o hace demasiado calor
Madrid tiene un julio y un agosto difíciles y un par de meses de lluvia. Para esos días: Matadero (naves a cubierto, cafetería, exposiciones gratis y Madrid Río al lado), el CentroCentro en el Palacio de Cibeles con su mirador, las galerías de arte de Doctor Fourquet en Lavapiés, o cualquier librería con café del centro, que es probablemente el formato de primera cita más infravalorado que existe.
Dónde no quedar en una primera cita
- Sol, Gran Vía y la plaza Mayor. Ruido, gente y precios de turista. Si la otra persona viene de fuera y quiere verlo, que sea de paso hacia otro sitio.
- Las zonas de copas pasadas las once: Huertas, la calle Pelayo, Ponzano en viernes. Son estupendas para la tercera cita.
- Los centros comerciales. No hay nada que decir.
- La casa de nadie. Primera cita, sitio público, siempre. La lista completa está en primera cita segura: lista de comprobación.
Un detalle de logística madrileña
Pregunta por dónde vive o trabaja la otra persona y propón algo a medio camino o cerca de ella. En Madrid, cruzar la ciudad en hora punta para una cita de una hora es una barrera real, y quien propone un sitio cómodo para los dos ya está empezando bien. Y acordad la hora teniendo en cuenta el último metro si alguien vive fuera de la almendra central: a la una y media de la madrugada entre semana se cierra.
Si todavía no tienes con quién probar ninguno de estos sitios, en cómo conocer gente en Madrid explicamos por dónde empezar, y la guía de citas trans en Madrid cuenta cómo funciona TransAmigas en la ciudad.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el sitio más tranquilo para una primera cita en Madrid?
Para pasear, los jardines de Sabatini y el Campo del Moro, junto al Palacio Real, o la Rosaleda del Parque del Oeste. Para sentarse, los cafés de Conde Duque o del barrio de las Letras entre semana.
¿Es buena idea quedar en Chueca?
De día y a primera hora de la tarde, sí: es el barrio LGTBI+ de Madrid y tiene buenas terrazas. A partir de las diez de la noche se convierte en zona de copas y deja de ser un sitio para hablar.
¿Dónde ver el atardecer sin multitudes?
En las Vistillas, junto a la Almudena, o en el Cerro del Tío Pío en Vallecas. El Templo de Debod es precioso pero está siempre lleno; mejor entre semana.
¿Qué hago si llueve el día de la cita?
Matadero, el CentroCentro de Cibeles, las galerías de Doctor Fourquet en Lavapiés o una librería con café del centro. Cancelar por lluvia no suele ser necesario.
¿Dónde conviene no quedar en una primera cita en Madrid?
Sol, Gran Vía y la plaza Mayor por el ruido y los precios, las zonas de copas a partir de las once, los centros comerciales y, por seguridad, la casa de nadie.
