Casi todo lo que la mayoría «sabe» sobre las personas trans viene de la televisión de hace décadas, y casi nada resiste un vistazo a la realidad. Aquí van los diez mitos más repetidos, de dónde salen y qué hay de cierto, para que llegues a conocer a alguien sin un guion equivocado en la cabeza.

Este artículo desmonta creencias falsas. No es una lista de errores de comportamiento en una cita (esos están en errores al conocer a una mujer trans), sino de ideas que mucha gente da por ciertas sin haberlas pensado nunca. Van en orden de frecuencia, más o menos.

1. «Ser trans es una moda reciente»

Hay registros de personas que vivieron en un género distinto al asignado en prácticamente todas las culturas y épocas: las hijras en la India, las personas de «dos espíritus» en pueblos de Norteamérica, los muxes zapotecas en México, casos documentados en la Europa medieval y moderna. Lo que es reciente es que puedan hacerlo con derechos, sin esconderse, y que haya una palabra común. Que ahora se vea más no significa que antes no existiera: significa que antes no se podía ver.

2. «Es una enfermedad mental»

No lo es. La Organización Mundial de la Salud retiró la identidad trans del capítulo de trastornos mentales de su clasificación internacional en 2019, y las principales asociaciones de psiquiatría y psicología llevan años en la misma línea. Lo que sí tiene consecuencias para la salud mental es el rechazo, la discriminación y la violencia que muchas personas trans sufren, y eso es cosa del entorno, no de la persona.

3. «Siempre se nota»

Lo que pasa es que solo te das cuenta de los casos en los que se nota. Las personas trans a las que no identificas como tales pasan por delante de ti cada semana sin que lo sepas. Y, dicho esto, que «se note» o no es irrelevante: el objetivo de una persona trans es vivir como quien es, no pasar un examen visual ante desconocidos.

4. «Todas se dedican al espectáculo o a la prostitución»

Es la herencia directa de cómo la televisión y la prensa españolas retrataron a las mujeres trans durante décadas: en el escenario o en la calle, porque eran los únicos sitios donde se las dejaba estar. Hoy la inmensa mayoría tiene trabajos corrientes: en la administración, en tiendas, en hospitales, en oficinas, en la enseñanza. Que una parte siga en situaciones precarias tiene que ver con la discriminación laboral, no con la identidad.

Los mitos sobre las personas trans no describen a las personas trans: describen la época en que se inventaron.

5. «Ser trans es una orientación sexual»

No. Ser trans tiene que ver con la identidad de género (quién eres); la orientación es a quién te atrae. Una mujer trans puede ser heterosexual, lesbiana o bisexual, igual que cualquier mujer. Lo explicamos con ejemplos en identidad de género y orientación sexual.

6. «Una mujer trans no puede ser lesbiana»

Es la consecuencia del mito anterior y también es falso. Hay muchas mujeres trans lesbianas, y hay muchas mujeres trans en relaciones con otras mujeres trans (es parte de lo que se conoce como T4T). Dar por hecho que una mujer trans busca hombres es tan erróneo como darlo por hecho de cualquier mujer.

7. «Hasta que no se opera no es trans de verdad»

La identidad no depende de ninguna intervención. Hay personas trans que han dado pasos médicos y otras que no, por decisión, por salud o por dinero; todas son igual de trans. Y la ley española no exige ningún tratamiento ni informe para cambiar el nombre y la mención de sexo en el DNI desde 2023. Más sobre qué es y qué no la transición en qué significa ser una mujer trans.

8. «Es una fase, se les pasa»

Los estudios de seguimiento a largo plazo muestran que el arrepentimiento tras la transición es muy poco frecuente, y que cuando ocurre suele deberse al rechazo del entorno más que a un cambio de identidad. La mayoría de las personas trans cuentan que supieron quiénes eran desde la infancia y que lo que tardó años fue poder decirlo.

9. «Travesti, transexual, drag queen... todo es lo mismo»

Son cosas distintas. Trans habla de identidad; crossdresser, de expresión; travesti tiene una historia despectiva en España y reivindicativa en Latinoamérica; drag es un arte escénico. Lo desgranamos en diferencia entre trans, travesti y crossdresser.

10. «A las mujeres trans solo las buscan hombres con un fetiche»

Es un mito con una parte real detrás: la fetichización existe y es la queja más repetida de las mujeres trans en las apps de citas. Pero concluir que todo hombre interesado en una mujer trans tiene un fetiche es tan injusto como el fetiche mismo. Hay muchísimas relaciones entre mujeres trans y hombres cis que funcionan como cualquier otra, y la diferencia entre interesarse por una persona y por «lo trans» se nota en la primera conversación. Para hacerlo bien, la guía está en cómo conocer personas trans.

Por qué importa desmontarlos

Porque cada uno de estos mitos acaba convertido en una pregunta o en un comentario en una primera cita, y la persona que lo recibe ya lo ha oído cien veces. Llegar sin ellos no te hace experto; te hace alguien con quien se puede hablar de otras cosas, que es exactamente lo que cualquiera busca al quedar con alguien. El vocabulario completo, si quieres repasarlo, está en la guía de identidades y términos trans.

Preguntas frecuentes

¿Ser trans es una enfermedad?

No. La OMS retiró la identidad trans del capítulo de trastornos mentales de su clasificación internacional en 2019, y las principales asociaciones de psiquiatría y psicología coinciden.

¿Ser trans es algo nuevo?

No. Hay personas que vivieron en un género distinto al asignado en prácticamente todas las culturas y épocas. Lo nuevo es poder hacerlo con derechos y sin esconderse.

¿Una mujer trans puede ser lesbiana?

Sí. La identidad de género y la orientación sexual son independientes. Hay mujeres trans heterosexuales, lesbianas y bisexuales.

¿Una persona trans tiene que operarse para serlo?

No. La identidad no depende de ningún paso médico, y en España el cambio de nombre y sexo en el DNI no exige tratamiento ni informes desde 2023.

¿Es verdad que a las personas trans «siempre se les nota»?

No. Solo te das cuenta de los casos en que se nota; el resto pasan desapercibidos. Y que se note o no es irrelevante para quién es la persona.

¿Es un fetiche sentir atracción por mujeres trans?

No necesariamente. La fetichización existe cuando alguien busca a una mujer trans por lo que supone de su cuerpo y no por quién es; interesarse por una mujer concreta, que resulta ser trans, es simplemente interesarse por una persona.

Equipo Editorial TransAmigas

Contenido revisado por el equipo editorial de TransAmigas. Redacción especializada en diversidad de género, privacidad y seguridad en las citas online.